Dentro de nosotros está la semilla de la Divinidad y como sus semillas nos ha soñado prósper@s, libres, amad@s, felices.
Y cuando olvidamos esto llegan las creencias limitantes sobre el MERECIMIENTO, llevándonos a rechazar inconscientemente toda la abundancia, el amor, las infinitas posibilidades que están disponibles para nosotros.
Hoy te invito a saberte MERECEDOR, MERECEDORA, a observar a tu alrededor y reconocer la abundancia que el Universo te quiere mostrar y te quiere entregar y que te dispongas a abrir tus brazos y tu corazón a recibirla, compartirla y expandirla a tu alrededor.
